Porque lo niños deben practicar artes marciales 

Porque lo niños deben practicar artes marciales 

Porque lo niños deben practicar artes marciales 

El ejercicio es excelente para todos los niños. Pero los niños que aprenden y piensan de manera diferente pueden tener dificultades para encontrar un deporte que les convenga. Descubra por qué las artes marciales podrían ser una buena opción para su hijo.

¿Qué son las artes marciales? 

Las artes marciales son una práctica antigua de Asia. Originalmente, estaban destinados a la autodefensa. Hoy en día, mucha gente practica artes marciales para desarrollar la fuerza física y mental.

Hay muchos tipos diferentes de artes marciales. Algunos, como el kárate y el tae kwon do, se centran en golpear y bloquear. Otros, como el judo y el jiu-jitsu, se centran en la lucha libre y el agarre. Todos utilizan movimientos planificados y repetidos y se centran en la conexión entre la mente y el cuerpo.

Los beneficios de las artes marciales para los niños 

Hay muchas razones por las que las artes marciales pueden ser una buena opción para los niños que aprenden y piensan de manera diferente. Aquí hay algunos de esos beneficios:

  • Se centran en el crecimiento individual, no en la competición en equipo. Muchos niños luchan con la presión de competir con otros niños. Pero en las artes marciales, la atención se centra en la superación personal. No se puede «decepcionar al equipo».
  • Trabajan hacia objetivos específicos. Algunos niños que aprenden y piensan de manera diferente sienten que nunca “ganan” en nada. En las artes marciales, los niños trabajan a su propio ritmo. Obtienen un cinturón de diferente color cada vez que alcanzan un nuevo nivel de habilidad. Esto puede aumentar la autoestima y mantenerlos motivados.
  • Las rutinas se dividen en partes. Una técnica o forma en artes marciales puede tener decenas de movimientos diferentes. Pero los niños aprenden gradualmente, repitiendo y agregando pasos a medida que avanzan. Aprenden a anticipar qué paso viene a continuación. Y finalmente, juntaron todo en movimientos fluidos.
  • Destacan el autocontrol y la concentración. La atención es fundamental para las artes marciales. Los niños deben mantenerse concentrados para aprender y realizar los movimientos. Cuando la concentración de un niño se desvía, los instructores a menudo le piden que adopte la «postura preparada». Esto les permite reiniciarse y prepararse para lo que sigue.
  • Ayudan con la coordinación. Hacer movimientos de artes marciales puede ayudar a los niños a sentir mejor su cuerpo en el espacio. Esto es bueno para los niños que tienen dificultades con las habilidades motoras. También ayuda a los niños a comprender el poder de la mente sobre el cuerpo.
  • Proporcionan estructura. Los buenos instructores de artes marciales tienen reglas claras y las refuerzan constantemente. También enfatizan el buen comportamiento dentro y fuera de clase.
  • Son una forma segura para que los niños obtengan energía extra. Es un mito que las artes marciales fomentan el comportamiento violento. De hecho, los instructores suelen decir que pelear es el último recurso.

Sin duda es uno de los ejercicios más beneficiosos para los niños. No dudes en apuntar a tu pequeño o pequeña a este maravilloso deporte.